Mundo ficciónIniciar sesiónDespués del ritual, la luz del día no volvió a brillar igual.
Me despertaba con el cuerpo débil y el alma adormecida, como si una parte esencial de mí se hubiera quedado atrapada en ese círculo ritual, bajo la luz perversa de una luna negra. El poder estaba sellado, sí. Pero cada amanecer se sentía más distante, como si ya no pudiera con







