Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos días se alargaban, pero el tiempo ya no parecía tener significado para mí. Cada noche, la luna me miraba, cada vez más distante, cada vez más fría. Susurros de oscuridad recorrían mi alma, y algo dentro de mí se rompía poco a poco. Mi piel, que antes había sido un refugio, ahora me parecía una jaula, una que no podía controlar. Las cicatrices que aparecían







