Capítulo 76. Los Pequeños Guerreros.
La determinación de Noah era una fuerza imparable. Con Amelia recuperándose y sus trillizos luchando por sus vidas en la UCI, cada segundo era valioso.
La amenaza de Amaloa no solo era física, sino también una guerra sucia en el ámbito público que Noah no podía permitirse perder.
Desde la suite improvisada en la clínica que había convertido en centro de mando, Noah movilizaba a su ejército de contactos. Davis y Jack estaban a su lado, ejecutando cada orden con precisión militar.
—¿Alguna notici