Capítulo 82. La Intimidad.
La mansión Koch había encontrado un ritmo. Los trillizos, con su creciente energía y sus demandas, llenaban cada rincón con su presencia vibrante.
Amelia y Noah se habían adaptado asombrosamente a su nueva vida como padres, pero en medio de la dicha y el caos, la pareja sentía la necesidad de reconectar, de reclamar su intimidad perdida, ahora que la amenaza de Amaloa era solo un eco lejano y los bebés dormían plácidamente en sus cunas.
Al anochecer, después de una maratónica sesión de biberone