Julieta levantó los ojos, brillantes por las lágrimas.
—Miguel...
—No quiero que sientas culpa —le dijo, acariciando su rostro—. Quiero que sepas que te elijo a ti. A la bebe. Cada día. Me prometiste intentarlo así que no me importa nada más. Siento que avanzamos.
Ella rompió en llanto silencioso.
Michael la abrazó, besando su frente. La tiene donde quería.
—Te amo —murmura contra su piel—. Te amo más de lo que creí posible.
Julieta sollozó en su pecho, aferrándose a él.
Días después, Mic