A regañadientes, Patrick fue llevado por su padre y su hermano a otra de las habitaciones del hotel. La verdad era que quería agarrar a Peter ahora que había pasado el peligro, pero entre Tory y Vicky lo protegieron —una a cada lado de él— como si supieran las intenciones del Falcone pelirrojo.
—Vamos a dormir —dijo Mike con voz autoritaria—. Tenemos que preparar el regreso. Tu madre ya nos quiere devuelta ipso facto y sabes lo que eso significa, ¿no?
—Pe… pero… —balbuceó Patrick.
—Ya le podrás