El sonido de los cubiertos chocando contra los platos llenaba la casa de Pat Falcone y Morgana. El aroma de pasta casera se mezclaba con el murmullo tenue de la televisión encendida en el fondo. Tory reía con la boca llena mientras su abuelo Mike le contaba una historia sobre cuando su papá era un desastre con la bicicleta.
Vicky sonreía, pero su sonrisa era un hilo tenso, una línea apenas sostenida por el esfuerzo. Desde el escándalo en el aeropuerto, no había vuelto a saber de Peter. Había ll