La noticia.
En el hotel, Peter se encontraba en la habitación preparando la sorpresa que les tenía a sus sirenitas.
Vicky le había enviado varias fotos de ambas disfrutando de su día de chicas, y él las miraba extasiado.
Cuánto amaba a esas dos…
Era incalculable, claro. Sobre todo porque ambas le habían abierto su corazón sin esperar nada a cambio.
Y él, un simple idiota, se había ganado el premio mayor.
Después de dejar la mesa puesta y guardar los pequeños presentes que había comprado, se dirigió a la j