El mundo se detuvo.
—¿Mi hermanito? —pregunta, con la voz quebrada.
—Al niño no le pasó nada, parece que se escondió a tiempo. Fue suerte. Pero necesito que venga cuanto antes.
Kira se levantó de un salto. Ni siquiera pensé en vestirse bien. Se puso lo primero que encontró y salió corriendo de la habitación, temblando. Bajaba las escaleras cuando su teléfono volvió a sonar.
Constantino.
— ¿Qué pasó? —preguntó él al verla salir a toda prisa cuando el estaba desayunando en el restaurante del prim