Kira se acercó a su abuelo cuando terminó de bailar con Konstantin, mientras Dimitri servía más vino.
—Hola mi niña ¿Como te sientes?
—Bien...tu picnic quedó fabuloso, abuelo.
—Y no necesito ayuda de la servidumbre. Me alegra que te haya gustado. Te veo contenta y más abierta a la posibilidad de darle una oportunidad a ese chico.
—Eres un veterano, abuelo. Tu sabes lo que haces, por eso no te llevo la contraria. Te dije que lo intentaría.
—¿Te acuerdas cuando metiste un gato en el horno? —dijo