Capítulo 110 El silencio de la casa
La noche todavía pesaba sobre Montevideo cuando Lissandro regresó a casa.
No recordaba bien el camino que había recorrido desde el hospital hasta el edificio. Conducía casi por inercia, como si su cuerpo supiera el trayecto aunque su mente estuviera en otro lugar. Solo recordaba el volante bajo sus manos… y el eco persistente de las últimas palabras de su abuelo.
Gaspar había hablado con la voz gastada, cada palabra fue un esfuerzo que le arrancaba un poco