Capítulo 121 La distancia que duele
El teléfono sonó a media tarde.
Julieta estaba en su atelier en Roma, revisando telas junto a Ofelia, que intentaba concentrarse en los detalles de un vestido que llevaba días diseñando con ella.
Un vestido de novia importante, que exigía precisión.
Un vestido que le estaba salvando la cabeza.
O eso intentaba.
El teléfono volvió a sonar.
Número desconocido de Europa.
Julieta dudó un segundo… y atendió.
—¿Sí?
Hubo un silencio breve del otro lado.
Re