Capítulo 111 La víbora en el atelier
La mañana amaneció gris en Montevideo. El cielo estaba encapotado pronto para que llegara una gran tormenta y no solo afuera si no adentro del local también.
En OBENT Atelier, el silencio no era el de un día de trabajo normal. No había música suave de fondo, ni comentarios ligeros entre telas, bocetos y cafés a medio terminar. Había una tensión áspera, pegada a las paredes, como si el lugar entero supiera que algo se había quebrado y todavía no terminará de