93. Fiesta de Halloween | Segunda parte
Tarah sintió que cada parte de su cuerpo se erizaba con su cercanía y en medio del brumoso miedo había también lujuria rasgando su autocontrol.
Jamás se había sentido de ese modo.
Su cuerpo estaba atrapado debajo del suyo masculino, Satarah empujó su pecho pero era demasiado pesado para poder moverlo.
—Tú...
Sus palabras fueron cortadas por el atrevido toque inesperado de él entre sus piernas. Su mano
se había colado en la abertura de sus piernas sin pedir permiso como si ella le perteneciera.