91. Se parece al tío Valerik
Valerik no se separaba ni de ella, ni del bebé.
Tenía una mano en la espalda de Rashel y la otra sobre la cabecita de su hijo, como si necesitara comprobar a cada segundo que ambos.
Un golpe en la puerta llamó la atención de ambos.
Anastasya había sido la primera en llegar a conocer a su sobrino, no quiso cargarlos porque era demasiado pequeño y no sabía cómo hacerlo.
Valerik no había podido evitar abrazar a su hermana al ver el miedo en sus pupilas y la adoración al ver a su hijo. Sabía que po