9. Nastya
Ella entró en aquel espacio, como si le perteneciera e inevitablemente, Valerik se sintió irritado.
Normalmente solo aparecía en la casa de Dimitry para seducir a su amigo y hacer su trabajo como estilista de Yelena.
Pero no entendía qué demonios hacía en su lugar.
Valerik se detuvo en seco quitándose sus guantes mirándola directamente pero eso no la hizo sentir intimidada en lo absoluto, lo miraba de frente, como si hubiera descubierto algo que ni siquiera él sabía.
—¿Qué haces aquí?
—¿Seguirá