44. Confirmación
Rashel intentó calmar el nudo en su garganta. Respiró hondo y decidió ir a buscar a Satarah.
Necesitaba una voz femenina un poco de claridad.
La encontró en la habitación de los gemelos continua a la que compartía con su hermano, Dominik lloraba con una fiebre leve y Satarah lo mecía suavemente.
—¿Quieres que te ayude? —ofreció Rashel entrando.
Satarah sonrió con gratitud pero negó con la cabeza antes de dar una mirada al otro lado de la habitación, allí no solo estaba Fedorov, sino que también