37. Dispuesto a matar
Al mismo tiempo, Marco sintió como el intercomunicador se encendía llamando su atención.
—Don —la voz de la mujer pelirroja se escuchó en el auricular—. Se dirigen hacia el ala Este. Petrov se la lleva, ella está sangrando, y él… acaba de golpearla, pero ella sigue luchando por escapar.
Un silencio mortífero fue su única respuesta.
El infierno se había desatado y él mismo mataría a ese demonio con sus propias manos por haberla tocado.
—¡Voy por ella, guíame!
*
Marco estaba convertido un mon