11. Aunque esto sea prohibido
—Quiero que entiendas cómo funciona esto.
El corazón de Polina se apretó, trató de mantener la calma fingiendo una sonrisa casi desdeñosa pero al mismo tiempo coqueta.
—¿Esto? ¿Acaso me perdí algo?
—Sabes bien a lo que me refiero, principessa. No podemos seguir ignorando lo que está pasándonos porque perfectamente puedo conocer el deseo en los ojos de una mujer, incluso aunque esto sea prohibido, me necesitas tanto como yo te necesito para aplacar este ardor en nuestras venas, te daré lo que qu