POV: Valentina
Siete días. Habían pasado siete días enteros y nadie me había puesto una mano encima, nadie me había apuntado con un arma en los pasillos, ni me habían soltado una sola mentira a la cara.
Cualquier otra mujer en mi lugar habría empezado a respirar con alivio. A mí, en cambio, ese vacío me estaba destrozando los nervios.
En los callejones de Little Havana aprendes a golpes una verdad fundamental: la calma total nunca es gratis; es solo el silencio que precede al impacto. Doce años