POV: Valentina
Sostuve el tomo entre los dedos, sopesándolo. De los tres, ese era el que menos lógica tenía dentro de la selección.
O quizás era el único que la tenía toda, lo abrí por la primera página.
La dedicatoria estaba escrita directamente sobre la hoja de cortesía, con tinta negra y una caligrafía limpia, inclinada y firme. La misma letra implacable que dictaba las ocho reglas de mi confinamiento.
Eran pocas palabras y un punto final:
Por si quiere entender cómo funciona este mundo