POV: Valentina
Irrumpí en su despacho sin llamar, empujando la pesada puerta de roble con más fuerza de la necesaria. El corazón me latía en la garganta, una mezcla asfixiante de rabia, miedo y algo mucho más peligroso que mi valentía, quizás estupidez.
Había estado vigilando el momento en que los que me vigilaran abandonaran su posición, seguro sería el momento en que él los llamara y no me equivoqué. En cuanto vi abandonar a Marcos el despacho y que este desapareció por el pasillo, salí de la