POV: Valentina
El cuarto día, Luca me descubrió pegada con la frente en el ventanal del gran comedor mientras se realizaba el relevo matutino. Su figura maciza recortó la entrada del pasillo.
—¿Ocurre algo malo, señora Valentina? ¿Necesita que traiga a Marcos? —preguntó, con esa cortesía armada que usaban todos los guardias de la propiedad.
—No, no es necesario —respondí, sin apartarme del cristal—. Solo estaba mirando.
Luca dio un paso al frente, entornando los ojos hacia el exterior con sospe