La bala equivocada.
Isabella Deveraux cruzó las puertas principales de Lyon Group con su andar elegante y seguro, como si cada paso la alejase un poco más de todo aquello que alguna vez la hizo temblar.
La recepción habitual, cargada de miradas discretas y murmullos apenas audibles, no logró tocarla. Había en ella una calma distinta, no impostada, sino nacida de un lugar nuevo, más profundo, más firme, como si algo dentro de ella hubiera mutado silenciosamente durante la noche.
Su mente seguía flotando en los ecos