Dinamita y pólvora.
La sala creativa de Lyon Group era un espacio pensado para la innovación. Las paredes estaban cubiertas con murales conceptuales, mientras que las maquetas 3D flotaban sobre plataformas giratorias. Además, un tablero interactivo latía como un corazón digital en el centro de la habitación, mientras el aire olía a café recién hecho.
Gabriel León revisaba el contrato de licencias estratégicas con una concentración imperturbable, mientras Isabella lo enfrentaba con los brazos cruzados y la barbilla