―¿Qué se siente estar ahora en un matrimonio? ―Barak miro a su amigo.
―Has la pregunta como realmente quieras hacerla.
―¿Qué rayos se siente ser atrapado por una loca y desequilibrada mujer? ―Miró a Julieta con una sonrisa. ―Dios, solo mírala, ha terminado con esa botella ella sola. ―Kenji miró a su esposa y resopló.
―Todavía no puedo creer que me haya casado. ―Miró el anillo puesto en su dedo. ―Parece más bien una película. ―Negó. ―Pero seré sincero, se siente demasiado bien. ―Ladeó la sonrisa. ―Ahora si me disculpas, tengo un viaje que hacer y que mi esposa termine inconsciente no es parte del plan. ―Dejando atrás a quienes estaban con él, se acercó al grupo de mujeres. ―Señoras. ―Saludó a la vez que abrazaba a su esposa por la espalda y le quitaba la copa para bebérsela él. ―Bruja, deja de beber así. ―Julieta bastante alegre se giró y tras darle un beso para nada decente, miró a las mujeres.
―¿Pueden creer lo sexy y precioso que es mi esposo? ―Lo señaló como si fuera único