WILLIAM FOREST
Habíamos terminado el café, aunque yo traté de hacerlo durar lo más que pude, Camila y yo ya estábamos fuera de la cafetería, nos habíamos despedido pero aun seguíamos ahí, parados uno frente a otro.
—Ya está oscuro. Ni siquiera me di cuenta de la hora. — Dijo mirando alrededor.
—Te acompaño —dije sin pensarlo.
—No tienes que hacerlo, de verdad. Vivo a unas cuadras.
—Y aún así, voy contigo. No me voy a quedar tranquilo si sé que caminaste sola esta hora.
Ella me miró por un momen