Kaia
Mis ojos se abrieron de golpe y me incorporé en la cama, un poco exaltada.
—Nevan... —susurré mientras me ponía la mano en el pecho—. ¿Habré soñado contigo? —me pregunté, pues mi corazón latía muy rápido por él, pero no recordaba lo que había soñado.
Solté un largo suspiro y me levanté. No dormiría más, necesitaba estar con Nevan.
—La tía me va a reprender, lo sé —le dije a Nivi, porque me miraba como si me estuviera juzgando por no descansar.
Me di un baño rápido, me lavé los dientes y me