Kaia
Las quejas de la tía se escuchaban en el patio, pues estaba vociferando que moriría del calor.
Ya habíamos almorzado, así que todos estábamos dispersados en diferentes puntos de la casa, menos papá, Zebastiel y Dreko, quienes se fueron a entrenar al área de batalla.
El tío Liadrek se quedó con la tía. Ella hoy se encontraba más irritable que de costumbre. Sin importar qué tan fuerte estaba la refrigeración dentro de la mansión, la tía se quejaba de un calor que estaba en su cabeza.
Ella y