Kaia
Temprano en la mañana, me levanté con la sorpresa de que Bastira estaba aquí. Pero vino sola, lo que me pareció muy raro, mas no le di mucha importancia.
Fue lindo desayunar con ella y mis padres en un ambiente relajado y familiar. Pese a lo que hablamos ellos y yo anoche, la atmósfera no estaba tensa, sino todo lo contrario: había un aire tranquilo, como si mi solicitud hubiera sido justo lo que ellos habían esperado por años.
Así que se les veía animados, un poco nerviosos, sí, pero con e