Nevan
Me tomé más tiempo de lo regular debajo de la ducha. Mi cuerpo ardía por el deseo, así que el agua fría era la esperanza para enfriar un poco mi libido.
¡Y eso que no estaba en mi tiempo de celo! No quería imaginar cómo sería ese proceso junto a Kaia. No si ella no estaba lista aún.
—¡Maldición! Es tan difícil refrenarme... —Le di golpes leves a la pared de cerámica.
Suspiré profundo.
El agua fría no sería suficiente para calmar las ansias de hacerla mía.
—Perdón por ser un irrespetuoso y