Nevan
Era la primera vez que el placer de mi cuerpo se fusionaba con mi alma, y que experimentaba tantas delicias juntas.
Estaba en un trance etéreo, donde mi lobo dominaba mi juicio y cumplía con su rol de unificar mi esencia con la de Kaia… o eso pensé que sucedía.
Nunca imaginé que no estábamos compaginados en esta unión, que ella no deseaba el reclamo.
¡Por los putos Woses!
Había olvidado que Kaia no tenía loba, así que su ser estaba limitado, y quizás necesitaba un trato menos fiero.
Ademá