Kaia
Esto era un sueño...
Tenía que serlo porque no asimilaba que Nevan me estuviera besando.
¡Uy, estaba feliz!
Y era tan delicioso...
Yo no sabía qué hacer, pero se sentía rica la cosquilla que sus labios le dejaban a los míos, su aliento, el sabor de su boca y la agilidad con la que atrapaba mi labio inferior, luego el superior...
Ah, así se sentía besar.
Sentí un corrientazo cuando su mano derecha atrapó parte de mi rostro con una delicadeza que me erizó la piel, mientras que la izquierda s