Kaia
Inhalé y exhalé de forma disimulada mientras luchaba con esos temblores involuntarios que delataban mi nerviosismo.
Varias semanas habían transcurrido desde que vi a Nevan por última vez, y, tras haber vivido una fantasía a su lado, todo terminó en bochorno y con mi corazón roto. Sin embargo, aquí estaba yo, sin dignidad ni fuerza de voluntad, rendida a este amor unilateral que se había aferrado en existir y, con ello, destruirme lentamente.
¿Por qué no podía superarlo?
Cuando Nevan salió,