Zebela
Despertar junto a Bastian fue maravilloso, a pesar de la tensión que aún había entre nosotros dos. Después de que me marcó, caí en un sueño profundo y no supe de mí hasta ahora, que me escapé de la cama y me metí al baño para evitar mirarlo cuando despertara.
Estaba siendo infantil y quizá exageraba, pero todavía me sentía avergonzada por lo que sucedió anoche. Todo esto era nuevo para mí y no sabía cómo manejarlo.
Cuando terminé de asearme, salí del baño a hurtadillas, pero Bastian ya e