Mi duende irlandés y mis duendecitas.
¿Qué, qué quería hacer? Ni yo misma sé lo que quiero en estos momentos y lo que estoy haciendo aquí, ¡Diablos! Si supiera que es porque París me obligó, me mata. No entendía absolutamente y es que de verdad este hombre me exaspera.
Primero toma a las duendecitas y se las lleva para hablar con su amigo, luego lo echa junto a París y por último, se le ocurre abrirme la puerta para dejarme ir con nuestras hijas, pero como guinda del pastel ahora me pregunta es