Mi viborita y nuestras viboritas...
Creían que haría un tremendo escándalo, pues están muy equivocadas, recuerden soy un monje tibetano, mi onda zen está al máximo al tener en mis brazos a mis dos viboritas, es que son tan hermosas y no lo digo porque se parezcan a mí, no señor, es porque de verdad son unas ternuritas. Ambas se están riendo y me miran como si fuera lo más importante en sus vidas y con eso me doy por pagado, ya vendría el momento de Show, ahora estaba disfrutando de ellas y de l