Rompiendo las barreras del amor.
—¿De qué mierda están hablando ustedes dos ahora? ¿Cómo qué el ex de París está aquí y se la llevó? —Sí, soy yo el que grita, preguntando lo ya obvio, pero que aún no me creo.
—Eso mismo quiero saber yo, así que hablen de una maldita vez, no tenemos tiempo que perder —mi víbora de cascabel estaba tanto o mas furiosa que yo, pero fue James quien nos calmó, mientras el imbécil de Duncan junto a Thomas, Jex y los demás intentan desesperadamente buscar una respuesta a cómo ese animal los había hech