—¿Cómo pudieron ocultarme que sabían dónde estaba Macarena? — gritaba su amiga, mientras ambas lloraban una de rabia y la otra de impotencia.
—Lo siento, amiga, te juro que cuando lo supe le pedí explicaciones a mis padres y a tu hermana, pero todo eran evasivas hasta que tu hermana por fin se decidió a hablar, solo si yo callaba lo que ellos me contaran—la rubia se mordió la lengua, definitivamente ella no podía mentirle a su amiga y menos cuando ella la presionaba.
—Pero tú eres mi mejor am