El anuncio de Fyodor me tomó por sorpresa.
—Nos vamos esta noche. Salvatore vendrá con nosotros —dijo con su tono habitual, sin dramatismos ni explicaciones innecesarias—. Prefiero que estés con alguien que conoces, Ludovica. Eso me dará más libertad de moverme sin preocuparme por ti.
Me quedé mirándolo unos segundos, tratando de entender si esa decisión venía de algún tipo de estrategia fría o si en el fondo había algo parecido a empatía detrás. No lo sabía. No podía asegurarlo. Pero el hecho