La manilla gira desde afuera. Roxana alza la mano para que nadie hable. Andrea ya tiene el celular viejo grabando el intercom. Bajo el abrigo, Roxana lleva un arma compacta en una funda interna; no la muestra, pero la posición de su mano lo dice todo. Felicia coloca el tope metálico detrás de la puerta: bisagra bloqueada, cadena tensa. Tomás se pega al muro contiguo, a la altura de la mirilla. Yo cuento, literal, para que el cuerpo no se me descontrole: cuatro adentro, cuatro en pausa, seis afu