Mundo ficciónIniciar sesiónellos se niegan a aceptar lo que sienten, llena de celos drama y orgullo, lo que no les permite estar juntos, atravesaran todas sus dificultades y estar juntos ?
Leer másEl silencio posterior al escándalo no fue paz.Fue expectativa.Valeria lo sintió desde que volvió a la oficina dos días después de la entrevista. No hubo aplausos. Tampoco reproches abiertos. Solo miradas que se detenían un segundo más de lo normal. Voces que bajaban cuando ella pasaba. Sonrisas educadas que no alcanzaban los ojos.El edificio seguía en pie.Pero la confianza… no.—No deberías haber venido sola —dijo Liam, caminando a su lado.—Justamente por eso vine —respondió ella—. No voy a esconderme como si hubiera hecho algo mal.Liam asintió. Admiraba esa forma suya de avanzar aun cuando el suelo parecía frágil.Entraron a la sala de juntas secundaria. Valeria había pedido una reunión con su equipo directo. Nada formal. Nada grabado. Solo mirarse a la cara.Cinco personas.Cinco historias compartidas.Y una traición.—Gracias por venir —dijo ella, apoyando ambas manos en la mesa—. No voy a dar vueltas. Alguien grabó una conversación privada y la filtró cuando más daño podía h
La noticia explotó como dinamita en una sala cerrada.“Filtración de datos estratégicos vinculados a Valeria Andrade, denuncian insiders”El titular no usaba la palabra “culpable”. Pero no necesitaba hacerlo.Las palabras “Valeria” y “filtración” juntas bastaban para encender el infierno.Cuando Liam entró a la oficina aquella mañana, su asistente tenía una expresión gélida en su rostro, y sin atreverse a levantar la mirada solo le dijo:—Su padre lo espera en la sala principal. Trajo al abogado corporativo y a uno de los inversores internacionales.Liam no preguntó más.Solo apretó la mandíbula y caminó.Al abrir la puerta, supo que algo grave estaba por suceder.—¿Qué es esto? —preguntó apenas entró.Su padre lo miró desde el otro extremo de la sala.—Es un incendio que podés apagar. O dejar crecer.—No entiendo.—Alguien usó información sensible de la fusión para enviar propuestas anticipadas a la competencia. Los datos salieron desde una terminal de tu departamento. A nombre de Va
Valeria no esperaba a nadie.Ni una llamada. Ni una explicación.Había pasado dos días sin ver a Liam. No lo bloqueó, pero no respondió.Y en parte, le dolía que él no hubiera insistido más.Pero otra parte… entendía que ambos estaban aprendiendo a no pelear a la defensiva.Cuando sonó el timbre aquella noche, creyó que era Laura.Pero al mirar por el visor, su cuerpo se tensó.Liam.Con la mirada más honesta que le había visto.—¿Estás sola? —preguntó, cuando ella abrió la puerta.—Siempre estoy sola —dijo Valeria, sin tono de reclamo, pero con verdad.Liam no respondió de inmediato. Tenía una pequeña bolsa de papel en la mano.—¿Puedo pasar?Ella dudó, luego se hizo a un lado.Entró en silencio, caminó hasta la sala y dejó la bolsa sobre la mesa.—Helado —dijo—. De jengibre y limón. Sé que odiás lo dulce empalagoso.Valeria lo miró.No por el helado, sino por el gesto.Porque Liam no era de esos que llegaban con excusas, ni con ofrendas.Y sin embargo, ahí estaba, intentando abrir u
El ascensor subía lento. Como si supiera. Valeria miraba el reflejo de sí misma en la pared metálica: cabello suelto ya un poco desordenado, maquillaje corrido en las comisuras, los hombros tensos bajo la gabardina. No parecía la mujer que había entrado al evento horas antes, caminando junto a Liam Del Valle, con la cabeza en alto. Ahora era otra. Una que recordaba muy bien lo que era sentirse fuera de lugar. Cuando la puerta se abrió en su piso, caminó directo a su departamento. No encendió las luces. Se quitó los zapatos al entrar, como si el ruido pudiera romper el silencio que la envolvía. Camila. Ese nombre daba vueltas en su cabeza como un eco. No era celos. O tal vez sí, pero no como los entendía la gente. No era miedo a que Liam la amara a ella. Era el miedo a que el mundo entero pensara que debía hacerlo. Que esa era la elección obvia. Natural. Justificada. Valeria se dejó caer en el sofá. Recordó cada segundo de esa noche. La manera en que Camila la





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