Interludio: Donde mueren las voces.
El silencio no debería doler, y sin embargo, Cayden lo siente como una herida abierta que se expande, llenando los pasillos metálicos con algo más pesado que el aire: ausencia.
No sabe cuánto tiempo lleva caminando. El suelo está cubierto de polvo y fragmentos de vidrio; cada paso deja una huella húmeda, una mezcla de sangre artificial y fluidos de contención.
A veces cree escuchar su nombre en los altavoces rotos, una voz que no termina de ser real.
Selena.
No la dice en voz alta. Teme que el