El Punto Ciego.
El punto ciego no aparece en los mapas oficiales porque nunca fue pensado como un lugar.
Fue pensado como un error.
Isela lo comprende antes incluso de cruzar el último tramo de carretera. No lo razona, no lo deduce; lo siente como una presión persistente detrás del esternón, una incomodidad que no se parece al miedo ni a la ansiedad, sino a algo más primitivo: la certeza de estar entrando en un espacio que no fue diseñado para ser habitado por personas vivas.
El aire cambia primero.
No en temp