Archivo Alfa: El Origen.
El laboratorio siempre olía a desinfectante, frío metálico y miedo… aunque ninguno de los dos niños sabría definirlo así. A sus cinco años, Isela y Cayden solo sabían que ese lugar no era un hogar.
Era blanco. Todo blanco. Camillas blancas, batas blancas, luces blancas que nunca se apagaban del todo.
Pero la blancura no era lo que hacía que se tensaran cada vez que entraban: eran las voces. Las voces que evaluaban, midiendo, anotando, comparando.
Voces que no sonaban como las de mamá y papá, au