90. Lo que prende solo
Al día siguiente, la fiscalía pidió detención domiciliaria para Damián Valera. No cárcel, no esposas, no la imagen que muchos soñaban. Domiciliaria. Una palabra tibia para un daño caliente. Igual, fue algo. Iñaki, su hermano mayor, fue citado otra vez, esta vez sin margen para excusas. Las acciones de “Luz Norte” amanecieron en rojo, un rojo que los noticieros explicaban con voz de mercado nervioso. Yo miré pasar esos números como se mira llover: sé que importan para otros, pero no dicen lo que