88. La ultima puerta
La citación llegó temprano, con esa formalidad que intenta parecer neutral. Fuimos con la mitad del país, o con la mitad que estaba despierta, a ver si el país se animaba, por fin, a mirarse al espejo sin apagar la luz del baño. El edificio de Tribunales tenía el mismo olor de siempre: madera vieja, papeles cansados, decisiones que se postergan hasta que duelen menos. Afuera, gente. Adentro, ecos.
Valera entró con traje claro y la cara lavada de quien durmió bien. No besó a nadie. No saludó. N