50. Donde el ruido se hace nombre. Fran
El molino otra vez. Ese edificio que guarda historias como un animal viejo: óxido, ladrillo húmedo, ecos atrapados. Las escenas regresan hasta que uno las termina; la vida tiene ese sentido cruel del círculo. Entramos por el lado del canal, con la luz apagada y los pasos midiendo la respiración del agua. A lo lejos, el pueblo seguía indiferente, esa indiferencia necesaria para que el peligro haga nido sin resistencia.
Dentro, el interior era igual que siempre: hierro viejo, techos altísimos, so