43. El molino
El molino es un mamut dormido: hierro húmedo, engranajes fosilizados por décadas de polvo, olor a grano muerto que se pega a la ropa y a la memoria. Cada paso que damos hace un sonido hueco, como si camináramos dentro de una bestia antigua que no quiere despertar. Bajamos por una escalera mordida de óxido. El metal se queja bajo nuestras suelas. El haz de la linterna corta el aire en líneas rectas que no alcanzan a domesticar la oscuridad.
El lobito va adelante, nariz al suelo, alertando sin la