15. Rodaje
La toma final necesitaba viento. La ciudad lo dio. El plano pedía un movimiento lento de cámara; el operador lo ejecutó como si tocara un instrumento que conoce desde niño. Yo estaba junto al monitor; Fran, a mi lado, leyendo el set como si pudiera oler los accidentes antes de que existan.
—Quince segundos y tenemos —dijo el director.
Doce segundos después, la terraza se quedó a oscuras.
No fue solo el set. Fue todo.
El murmullo se convirtió en un golpe de miedo. Oí un “¡cuidado!” y el choque l